Características generales de las luces artificiales

Por Francisco Bernal Rosso.

afbg@latinmail.com

 




Características a destacar de una lámpara

A pesar de la variedad de formas de generar la luz todas las lámparas tienen una serie de características comunes. Resumidamente son:
-Temperatura de color. Solo útil en lámparas incandescentes. (Ver mas abajo). Supongamos que tenemos un objeto negro ideal. Osea un artefacto que absorve aboslútamente toda la energía que puede pasar por el. Si lo calentamos veremos que empieza a encenderse cambiando de color. Conforme aumentamos la temperatura el color del objeto negro pasa de ser de un anaranjado a un azulado. Podemos coger una lámpara incandescente y ponerla junto al objeto negro. Cuando la luz de ambos, lámpara y objeto negro, sea igual en color miramos la temperatura a la que hemos calentado el objeto. A esta temperatura se le llama "temperatura de color". Se mide en Kelvins (no en grados kelvin) ya que es la unidad de medida de temperatura.

Si cogemos una lámpara de descarga y la colocamos junto al objeto negro veremos que nunca se consigue el mismo color. esto sgnifica que no puede hablarse de temperatura de color si no es con lámparas incandescentes, o sea, objetos que dan luz por estar calientes (no solo son luces incandescentes las lámparas artificiales sino tambien las velas, la leña, osae todos los tipos de fuego así como los objetos calentados que luces, hierro al rojo etc...)
-Tiempo de encendido. Es el tiempo que pasa desde que pulsamos el interruptor hasta que la lámpara adquiere el 70% de su emisión. Su utilidad fotográfica es relativa. El caso concreto de las lámparas de destellos (flash) lo vamos a tratar en un artículo aparte de dicado solo a los flashes.

Por lo general la lámpara tarde cierto tiempo hasta que alcanza un nivel de luz aceptable. No se trata solo de alcanzar un nivel de emisión de luz determinado sino además de que se estabilice la corriente eléctrica (ver mas adelante). Hay luces, como las incandescentes, que son casi inmediatas mientras que otras pueden tardar varios minutos en encenderse.
-Sobretensión y sobreintensidad. Al cerrar el interruptor los electrones empiezan a moverse por el cable. La cantidad de electrones que se va a mover en los primeros momentos puede ser bastante mayor que la cantidad de electrones que se mueven cuando la lámpara lleva ya un rato encendido. A estos dos periodos los llamamos fase transitoria de encendido y fase estacionaria. El número de electrones que se mueven por segundo se mide en amperios y se denomina intensidad eléctrica. A este mayor flujo de electrones durante los primeros momentos de encendido de un circuito se le denomina sobreintensidad. Hay que tener en cuenta que los efectos caloríficos de la electricidad se deben principalmente a la cantidad de electrones que se mueven, o sea a la intensidad. La capacidad para aguantar una cierta intensidad es limitada. Al moverse los electrones producen calor. Puede suceder que se muevan tantos electrones que el calor rompa el cable. Este es un caso típico. Lo mismo que puede dañarse un conductor se puede dañar algún otro componente. Así que no se puede aplicar cualquier intensidad a un circuito. De hecho los fusibles son trozos de cable especialmente debil que supone un punto de ruptura cierto. Si va a fallar es mejor dejar de antemano establecido donde va a fallar que permitir que el circuito se rompa por otro sítio, quizás inalcanzable (piensese en un cable roto a la mitad de una pared). Los problemas de la sobre intensidad no son solo los derivados de romper elemntos de circuitos. Se podría decir que este es el menor de los males, puede suceder que el calor generado no rompa nada pero provoque un incendio. Por ello los circuitos siempre se calculan para una intensidad máxima. Por ejemplo los enchufes llamado chuko, esas clavijas gordas que entran en la base, son clavijas para 15 amperios y no deberíamos conectar equipos de alto consumo (de mucha potencia) en estas bases con enchufes mas débiles. De esta corriente (intensidad) máxima que esperamos depende el grosor de los cables, el grosor de los aislamientos y el tipo concreto de elementos (clavijas, interruptores etc...). La intensidad depende en gran manera de la potencia de equipo de manera que: para una misma tensión eléctrica (voltios) al aumentar la potencia aumenta la intensidad y para un mismo equipo al aumentar la electricidad disminuye la intensidad. Un circuito resulta tanto mas caro cuanta mayor sea la intensidad que esperamos que pase, ya que los componentes deben ser mas grandes, de mayor potencia, los cables de mas diametro, los aislantes mas gruesos, por tanto todo pesa mas con lo que hay que aumentar el tamaño de los soportes.

Como ya hemos dicho el circuito puede estar en tres fases: una es apagada, otra mientras se enciende y otra cuando ya lleva un rato encendido. La fase transitoria, esto es, mientras se enciende, supone una intensidad por lo general mayor que la fase estacionaria, cuando ya se ha encendido. Por ello durante la fase estacionaria es cuando mas peligro corre un circuito. La cantidad de electrones que pasa en el primer momento es mayor y si no se tiene esto en cuenta podemos tener problemas. Por ello cada lámpara tiene una característica que es la sobre intensidad de encendido, sobre intensidad que es distinta para cada tipo de lámpara y que debe tenerse en cuenta al proyectar una instalación. Así puede suceder que la intensidad aumente de un 15 a un 20% por encima de la de trabajo, drá. A esto se le dice que tiene un pico de encendido del 20%. Por ejemplo, si nuestra instalación está dimensionada para 2000 vatios y ponemos tres lámparas incandescentes de 650w el total será de 3x650=1950w. Una vez encendidas las luces la energía que suministra la instalación está por debajo de la máxima. Sin embargo, en el momento de encenderse las luces la potencia absorbida es mayor. En el caso del ejemplo un 20% mayor, lo que supone que al pulsar el interruptor de encendido se piden 2340 w, con lo que estamos superando la potencia máxima. Según las protecciones que tengamos lo mas probable es que, al tratarse de un pico de poca duración y no muy alto no suceda nada, pero también pueden saltar las protecciones, no siempre las sobre intensidades no son del 20%.
-Efecto estroboscópico. A menudo la emisión de luz no es constante en un intervalo de tiempo pequeño y varia. Este efecto depende en gran manera de la inercia de la lámpara. Es algo como lo siguiente: la red de alimentación eléctrica tiene una frecuencia de 50 hercios, esto significa que realiza 50 ciclos de encendido por segundo, parte de 0, alcanza el valor máximo, vuelve a 0, se hace negativo (nuevamente un valor máximo de corriente eléctrica pero con los electrones moviéndose en dirección contraria por los cables) y se vuelve a hacer 0. Lo podemos ver como si los electrones cambiaran de dirección en su caminar por los conductores. Como se puede ver hay dos pasos por cero y dos máximos. Para una frecuencia de red de 50 ciclos habrá 100 encendidos y 100 apagados. En Estados unidos y en los países que tienen una frecuencia de red de 60 ciclos habrá 120 apagados. Si la lámpara tiene poca inercia se notará este ir y venir, si la lámpara tiene mucha inercia se notará menos o no se notará. Lámparas de poca inercia, en las que por tanto no hay vaivén de la luz son las incandescentes mientras que las lámparas de descarga se nota algo mas, dependiendo siempre del tipo concreto de lámpara que sea.
-Índice de reproducción de color. Un número de 0 a 100 que indica la bondad en la representación de los colores. Esta "nota" se dá por comparación con una serie de colores fijados. Los indices podemos dividirlos en tres grandes grupos: haste IC 60 que son luces en las que cualquier parecido de los colores con la realidad es pura coincidencia. Las luces de 60 a 80 en las que las cosas mejoran y las luces de IC 80 a 100 que son las únicas que deberíamos emplear en fotografía ya que permiten una visión y representación realista de los colores. Para una gran exactitud en el examen de colores y en su fotografía no deberámos bajar de un índice 95.

Estos índices no significan que no haya dominantes de color. Las luces incandescentes tienen un IC típico de 85 a 100 y sin embargo todos sabemos que tienen un
exceso de rojo.
 
Sobre la reproducción del color

Hay que recordar que respecto al color hay dos puntos a tener en cuenta:

-Rendimiento de color. Es decir, lo fiable que va a ser la reproducción de los colores. A partir de un valor 85 podemos confiar en que habremos captado los colores. Para los tonos mas raros o para mayor precisión debemos tener un índice mayor de 95, aunque entonces ya entraremos en conflicto, no con la capacidad de reproducir los colores de la luz, sino con la capacidad de reproducir los colores de la película.

Un valor bajo de este parámetro, esto es una mala reproducción de los colores, no se puede arreglar filtrando, ya que el filtro, como componente pasivo que es, no puede inventar colores donde no los hay. Esto a menudo es olvidado y pretendemos, mediante filtrado, obtener en la escena colores que no están en la lámpara y que si están en aquella cuando sacamos los elementos de la misma al exterior.
-Apariencia de color. La temperatura de color que nos indica cuan azulada o rojiza es la luz. Para lámparas no incandescentes no hay ningún parámetro. Así una luz puede tener una dominante violácea y un rendimiento de color 90. Que una lámpara tenga un buen rendimiento de color no significa que no haya que corregir el tono violeta. Significa que podemos confiar en haber captado todos los colores. Al tener un exceso de color violeta simplemente filtrando podemos volver a los colores originales. Es decir, podemos quitar la dominante y obtenemos los colores mas naturales. Ahora bien, esto es posible debido hay que previamente tenemos un buen índice de reproducción de color. Si esto no fuera así y estuviéramos en el caso mas común de un fluorescente de rendimiento de color 70 por mucho que filtráramos no íbamos a mejorar los colores, ya que nunca estuvieron en la escena.




 

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