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Por Francisco
Bernal Rosso.
e-mail: afbg@latinmail.com |
De la estimación de la
luz rebotada
Francisco
Bernal Rosso, 2003
Cuando rebotamos un flash
sobre una pared o el techo la cantidad de luz que llega hasta la escena es
bastante menor que la llegaría si disparáramos de forma directa. A veces
se dice, equivocadamente, que la distancia recorrida por la luz (del flash
al techo más la del techo a la escena) puede emplearse junto con el número
guía para estimar el diafragma a emplear.
Pero esto es un error,
ya que tal afirmación solo sería válida con un reflector especular, y los
enlucidos suelen ser reflectores difusos.
En esta nota proponemos
un método para evaluar la pérdida de luz debida a la reflexión difusa de
techos y paredes. El procedimiento se basa en el método de estimación de
luz base y proporciona un valor sobre la luz realmente emitida por la unidad
de flash, la luz que realmente aporta el flash a la escena y la pérdida en
que incurre el reflector.
Recordemos primero como estimar la
luz de un foco cuando medimos en una escena en la que hay una luz ambiente
no despreciable:
Factores a tener
en cuenta
Cuando la luz rebota contra
una superficie plana difusa tiene una pérdida de intensidad debido a la forma
de la reflexión y al color de la superficie.
Si la superficie es un
difusor perfecto (lambertiano) la pérdida es de un paso y dos tercios (estrictamente
hablando la intensidad de la luz se divide por pi, 3’1416, y esto es una
reducción al 32% de la intensidad).
Debido al color la pérdida
puede ser mayor.
Para un techo blanco del
80% la pérdida es de 1/3 de paso.
Para un techo blanco del
60% la pérdida es de algo más de 2/3 de paso.
Así que sumando, para
un techo blanco del 80% la perdida es de 2 pasos y para uno blanco del 60%
es de algo más de 2 pasos y un tercio, podemos decir que de dos pasos y medio.
Si el techo introduce
una pérdida conocida de p pasos.
Para medir la pérdida
de luz en un espacio debido al rebote (vamos a llamarlo factor de local) hacemos lo siguiente: medimos en un lugar del interior
la luz que da un flash directo y medimos la luz que el mismo flash, con los
mismos ajustes pero rebotado. Medimos la luz ambiente, sin flash. Tomamos
como base la luz ambiente y a partir de aquí estimamos la pérdida. El procedimiento
sería el siguiente:
Si conocemos el factor
de local y la diferencia entre la exposición para el exterior y el interior,
contraste interior, la potencia del flash de refuerzo se puede calcular así:
Lo que tratamos es de
traducir el problema de un interior rebotado a un tiro directo con la distancia
adecuada.
Podemos pensar en un flash
que tiene la misma potencia pero que está mucho más lejos. En la figura tenemos
d1 como la distancia del foco al techo, d2 la distancia del techo a la escena
y d3 como la distancia del foco a la escena directamente. La cosa es determinar
la distancia d4 que es la distancia del foco a la escena “corregida”, en
el sentido de que es la distancia a la que se pondría el foco para dar la
luz que medimos.
Si conocemos el factor
del local, podemos emplear las ideas del número guía.
El número guía es el número
f que da un foco a una distancia de referencia, que empleamos de 1 metro.
Si tenemos que le número
f a emplear es el guía dividido entre la distancia:
Podemos corregir bien
el guía original del foco, o bien la distancia la que se encuentra.
Para corregir el número
guía tomamos la distancia del foco a la escena directa y buscamos el número
f que es menor que el guía en el valor dado por el factor del local.
-Si tenemos un factor
de local de 5 (en pasos) y un flash con un número guía de 45, tenemos que
restar 5 pasos a este f:45, dejándonos un guía corregido de f:8, que seria el número guía práctico a emplear.
-Si queremos mantener
el guía, corregimos la distancia. Muchas veces se dice que la distancia a
la que opera el flash es la suma de la del flash al techo más la del techo
a la escena, pero en este cálculo se olvidan los efectos de reflexión (geométrico
y de gris). Así que la distancia equivalente a la que opera el flash sería
la de despejar la distancia en la ecuación del número guía, por tanto dividimos
el número guía entre el número f medido en el tiro rebotado. En nuestro ejemplo,
el flash es de G:45 y el medimos un f:4. Así que la distancia equivalente
es de 45/4 = 11’25 metros. Esa es la distancia virtual a la que se encuentra
el flash, no el doble de la del flash al techo.
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