Luz de relleno.

 

Francisco Bernal Rosso, 1994.

Publicado en "FOTO", Diciembre 1994. España.

 

 

El flash puede ser usado para dos tipos de situaciones distintas. No solo como fuente de luz única sino también en compañía de otras fuentes luminosas. Cuando decimos "luz única" no queremos decir el empleo de una sola unidad de flash sino que, prácticamente, toda la luz con la que se realiza la toma proviene de nuestro/s flash/es. 

La segunda situación es cuando el flash se emplea como relleno. En este caso su trabajo consiste en aportar luz a una escena que, de por si, ya tiene. Si en este caso empleamos el flash como si fuera la única fuente nos encontraríamos con imágenes sobreexpuestas.

Vamos a hablar de este segundo uso del flash. En principio nos vamos a limitar al flash manual, al que nos dedicaremos mas detalladamente para comentar después y solo superficialmente el empleo de los automatismos. Esto lo hacemos así ya que primero, las ideas que vamos a exponer están relacionadas con la iluminación y las condiciones que esta debe cumplir dentro de una escena dada y por tanto la realización concreta dependerá del equipo del que dispongamos. Nos dedicamos mas al manual porque supone un control exacto de la iluminación de la escena, mientras que el uso automático (incluyendo los últimos adelantos) siempre suponen una aproximación a nuestros deseos y exigen una "convivencia" con nuestro equipo en concreto, por lo que difícilmente se pueden dar reglas generales en este caso.

Podemos diferenciar dos casos en el uso del flash de relleno. El primero consiste en elevar la iluminación ya existente (pero no despreciable) hasta un valor que nos permita realizar una buena exposición. Por ejemplo, tenemos un 150mm a 3,5 y la iluminación existente requiere una exposición de f:2,8 a 1/60 y tememos que al disparar a 1/60 salga movida la foto. Podemos, en este caso añadir un flash pero teniendo en cuenta que la luz existente, por si sola, es capaz dar una foto un pelín subexpuesta, pero solo eso, por lo que al añadir nuestro flash, tenderíamos a sobreexponer... o a matar el fondo al dejarlo a oscuras. El otro caso es compensar un contraste excesivo entre dos puntos de interés. Por ejemplo Manolito en la playa con su cubo y la pala (que lindo) y un solazo de esos que todos sabemos y una luz capaz de quemar a un asa 25 y una sombra tres pasos por debajo de la zona a tostar, osea un día típico de verano (un poner).

 

En cualquiera de estos dos casos las técnicas a emplear son las mismas y exigen la diferenciación de dos casos:

I) La luz añadida no afecta a toda la escena. Es decir, solo alteramos uno de los dos centros de interés.

II) La luz añadida afecta a toda la escena. O sea, que todos los centros de interés quedan alterados por la introducción de la nueva fuente luminosa.

Un caso mas complejo, mezcla de los dos anteriores exige una evaluación aparte y quizás tener que sacrificar alguno de los motivos.

Un ejemplo de lo primero lo constituye un retrato a contraluz de un precioso cielo de atardecer. Si exponemos para la figura, quemamos el fondo, si exponemos para el fondo, dejamos la figura corta, si añadimos luz como fuente única, puesto que la figura recibe aún bastante luz podemos llegar a sobreexponerla... Está claro que el flash no es capaz de iluminar el cielo. (No se ría, hay gente que cree que los flashes hacen milagros). El segundo caso podemos ejemplificarlo con un retrato con luz de ventana lateral al motivo que crea un claroscuro sobre la figura y que nos empeñamos en conservar en la medida de lo posible. Si disparamos el flash sin preocuparnos de la luz ambiente habremos transformado nuestro Vermeer natural en una copia de fotomatón.

 

Vamos a tratar cada caso por separado:

 

I La luz añadida no afecta a todos los motivos.

 

La cuestión esencial en la que debemos basarnos es en una exposición de referencia. Podemos escoger la velocidad de sincronización del flash según la focal y el diafragma según la profundidad de campo deseada con cámaras de obturador central o basar nuestra exposición en una velocidad fija con nuestro obturador plano_focal. Sea como sea, y puesto que uno de los motivos no vamos a poder alterarlo es lógico pensar que sea este el que determine la exposición de referencia. Es decir, medimos la exposición necesaria para aquello que no podemos iluminar y basamos nuestra exposición de referencia en dicha medida. (Ojo, la referencia no tiene por que ser la medida dada para este objeto inalterable, generalmente el fondo. En un contraluz de cielo conviene situar este entre uno y dos pasos mas claros que lo que marca el fotómetro, ya que éste solo mide para proporcionar una tonalidad media en la película y un cielo siempre es claro. Por la misma razón en un interior amplio conviene dejar el fondo algo subexpuesto según la medida de nuestro aparato, generalmente entre 1/2 y un paso mas oscuro, que es como el ojo ve los objetos mas lejanos).

Una vez establecida esta exposición de referencia debemos atraer nuestra atención sobre la luz que cae en el motivo alterable. En la figura a retratar. Según sea la diferencia de exposición entre ambas, la de referencia (o del fondo) y la de la figura se debe actuar de distinta manera. Las distintas situaciones en que nos podemos encontrar se reducen a tres:

 

a) Si el motivo mas oscuro, por tanto el que se puede alterar, la figura esta 1 paso por debajo de la exposición de referencia, pondremos el flash de manera que proporcione la misma luz que la que hay en la figura.

 

b) Si la separación entra la iluminación de la figura y del fondo (referencia) es de dos pasos, pondremos el flash para que proporcione una exposición 1,5 pasos por encima de la de la figura, y por tanto medio paso por debajo de la del fondo.

 

c) Si la separación entre la iluminación de la figura y la del fondo (referencia) es de tres o mas pasos, entonces la luz a añadir debe ser la misma que la que hay al fondo.

 

¿Y como hacemos esto?, Vamos a verlo con un ejemplo. Primero decir que la forma de alterar la intensidad luminosa de nuestro flash es: si podemos modificar su potencia porque tenga un selector manual de potencia usarlo. Si no, siempre podremos alejar el flash del motivo hasta que en la tabla de cálculo del flash aparezca el valor de exposición requerido. (El uso de los automatismos puede dar lugar a errores si no estamos compenetrados con nuestro equipo, ya que la luz del fondo siempre puede engañar a los sensores de medición.)

Exterior, día, mas bien atardeciendo, retrato a contraluz. Por supuesto nos interesa el cielo y el retratado. Supongamos que nuestra máquina es de obturador plano focal y sincroniza a 1/60. La exposición para el fondo es de 1/60 a f:22, como es un cielo, lo vamos a situar un paso mas alto, así que establecemos nuestra exposición de referencia en 1/60 a f:16.

 

Caso a) Exposición para la figura 1/60 a f:11. Diferencia con la referencia (f:16) 1 paso. Ponemos el flash de manera que en la tabla de cálculo del mismo se lea f:11 (hemos añadido la misma luz que la que ya hay en la figura). Para eso movemos el flash a la distancia adecuada o alteramos la potencia según el dial dosificador (si lo hubiere).

 

Caso b) Exposición para la figura 1/60 a f:8. (fondo a f:16, dos pasos de diferencia) Ponemos el flash de manera que en la tabla de calculo se lea un paso y medio por encima de la medida de la sombra, es decir, ponemos el flash a medio camino entre el 11 y el 16.

 

Caso c) Exposición para la figura de 3 pasos o mas por debajo de la del fondo, por ejemplo 1/60 a f:5,6. Ahora el flash lo ponemos a la misma medida que el fondo, es decir, de manera que en la tabla de cálculo se lea f:16. El error cometido en el caso concreto en que la figura esta a tres pasos por debajo del fondo es inferior a un tercio de paso y es el mayor error cometido.

 

II La luz afecta a toda la imagen, o al menos, a varios de los puntos de interés. El equilibrio de luces cuando se introduce una fuente que afecta a todos los elementos de la composición (o a varios de ellos y de distinta manera). Es un tema algo mas complicado y que requiere establecer de antemano que relación de contraste vamos a obtener. Piénsese que para igualar en un retrato en exterior con un sol que marca una sombra dura en el rostro, cuya separación es de dos pasos y medio entre mejilla iluminada y mejilla en sombra, es preciso una fuente de luz que nos obligue a cerrar a f:128, y esto, para alcanzar una diferenciación entre luz y sombra de 1/6 de paso. Este flash, desde luego, no solemos llevarlo en la bolsa.

Vamos a ejemplificar esto con un retrato con luz de ventana. Una composición clásica de gran tradición en el retrato y que requiere consideraciones distintas según el material empleado. Para los resultados escogemos los valores que mejor podemos encontrar en nuestro equipo habitual, pasos y medios pasos, siempre exigiendo que el error cometido entre el valor recomendado y el exacto sea inferior al 1/3 de paso. Para no sobrecargar con números, que por otra parte solo serían casos concretos, damos una formula con la que podemos calcular los valores de exposición a añadir según el contraste existente previo a nuestra alteración y el contraste deseado.

Debemos tener en cuenta que ya hemos comentado la manera en que podemos alterar la iluminación que cae sobre los motivos, y lo que queremos decir con expresiones del tipo "poner el flash al mismo valor que la sombra" (situar el flash de manera que la exposición en la tabla sea la misma que la que hay en la sombra). Los márgenes de contraste que vamos a soler hacer son de 1 paso y de 1+2/3 de paso de diferencia entre el motivo mas iluminado y el de la sombra. El contraste de uno y dos tercios es lo que siempre hemos oído nombrar como "relación de iluminación de 3:1". Tres a uno es algo bastante simple de poner cuando se emplea únicamente iluminación de estudio, ya que solo hay que colocar una luz que caiga sobre toda la escena y otra, doble o mitad de la anterior que caiga solo sobre una parte. Cuando aprovechamos la luz existente las cosas ya no son tan obvias. El tres a uno es mas una regla práctica y fácil de usar que un pensarse seriamente la escena, por ejemplo tendría problemas en el caso de usar diapositivas, aunque dicho sea de paso, permite que los fondos a los que no llega nuestra iluminación suplementaria no queden demasiado oscuros. Por ello vamos a hablar de la relación de un paso que siempre tiene aplicación en todos los materiales que empleemos.

Así pues tenemos ante nosotros una escena que requiere de una iluminación suplementaria que caiga sobre toda ella. Queremos que el contraste entre dos ciertos elementos sea de un paso. Todos los casos posibles se pueden reducir a dos. 1) Que el contraste original sea de 2 pasos ( o aproximadamente) o que sea de tres o mas pasos entre los dos motivos principales. La forma de disponer la iluminación es simple:

 

1) Contraste original de dos pasos. Ponemos la luz de relleno de manera que en la tabla de cálculo del flash se lea el paso intermedio. Por ejemplo. Si el motivo oscuro, el que esta menos iluminado esta a un diafragma 2,8 y el motivo mas iluminado esta a 5,6, al poner el flash a 4 se corrige el contraste llevándolo a 1 paso.

 

2) 3 o mas pasos. Ponemos el flash al valor del diafragma del motivo mas iluminado. Así si la sombra es 2,8 y el iluminado 8 ponemos el flash de manera que en su taba de cálculo leamos 8.

 

Pero si al rellenar en un contra luz solo debíamos preocuparnos de la cantidad de luz, ya que la exposición en cámara la marcaba el fondo, ahora no tenemos una exposición de referencia. De manera que hay que poner el diafragma en la cámara... y eso es un tema peliagudo. Vamos a empezar por resolver la situación mas simple. La de tres o mas pasos:

Vamos a suponer que en nuestra escena hay 3 pasos de diferencia entre la zona mas iluminada y la mas en sombra que nos interesa. Esto significa que por cada lux de la sombra hay 8 lux en la iluminada, al añadir la misma luz que ya hay en la parte mas clara habremos subido la sombra a 9 lux y la otra a 16. Hemos convertido la sombra original en clara y la clara en mas clara todavía. Llegado este punto uno puede hacer alguna objeción del tipo: Si queremos la parte iluminada en zona V (un gris medio) la sombra la tendremos 3 pasos por debajo. Osea en la zona II, lo cual va a salir casi sin detalle, al añadir la luz de la manera que hemos dicho, la parte iluminada la vamos a subir a zona VI y la sombra a zona V. Si ahora cerramos un paso el diafragma habremos dejado la parte iluminada en zona V y la de sombra en zona IV. Todo depende de si estimamos que la iluminación que cae sobre la parte mas clara es "un gris normal" o si queremos que sea "un poco mas clara". Parece buena forma de obrar pero si medimos por reflexión la parte en sombra colocaremos esta en zona V directamente y la parte clara en zona VIII (¡La estamos quemando!) y si ahora añadimos nuestra iluminación suplementaria habremos subido la sombra a zona VII y la clara a IX (¡la hemos achicharrado!) debemos cerrar entre dos y cuatro pasos el diafragma, perdiendo, de esta manera, otros posibles elementos de la composición situados en el fondo y que no hemos tenido en cuenta. Realmente desalentador.

La pregunta esencial que debemos hacernos es ¿Que nos interesa, la sombra o la luz?, de la respuesta a esta pregunta depende el ajuste a hacer en el diafragma de la cámara.

Para solucionar este problema debemos pensar primero en que material estamos empleando recordando que: La diapositiva no es amiga de las sobreexposiciones, estas salen demasiado claras, lavadas y el color mas que luminoso, desaturado. Es preferible subexponer algo las sombras y clavar las luces. Para el negativo de color es exactamente lo contrario, las partes subexpuestas toman unas dominantes de color extrañas y presentan un aspecto sucio. De manera que es preferible quemar algo las luces a dejarlas cortas. El blanco y negro... bueno, podemos hacer lo que nos de la gana, incluso no añadir nada y compensar el contraste en la ampliadora por tapados (recordando antes que es preferible pasarse que no llegar ya que lo que la película no ha registrado no se puede inventar y lo que ha cogido de mas siempre habrá un San Farmer que lo remedie).

 

La forma de operar para situar el diafragma es:

 

-Contraste de tres o mas pasos: El flash lo ponemos al valor de la zona mas iluminada. (P.ej. Sombra a 2'8, clara a 8 flash a 8)

-Si nos interesa respetar la sombra y quemar algo la luz, ponemos el diafragma de la cámara al valor que marca el flash. (En el ejemplo a 8. Típico de uso con negativo).

-Si nos interesa respetar la luz dejar algo corta la sombra cerramos el diafragma un paso mas de lo que indica el flash. (En el ejemplo cerramos a 8. Diapositivas).

 

-Si el contraste original es de dos pasos: (P. ej. sombra a 2'8 y luz 5'6)

Ponemos el diafragma de la cámara siempre un paso mas cerrado que lo que nos marca el flash teniendo en cuenta:

-Si queremos respetar la sombra (negativo) ponemos el flash al valor de diafragma que hemos medido en la sombra. (El flash lo ponemos a 2'8 y el diafragma de la cámara a 4). La zona iluminada queda casi un paso y tercio por encima.

-Si queremos conservar la luz (diapo) se pone el flash al valor de la luz. (En el ejemplo flash a 5'6 y diafragma a 8). La sombra queda casi a 2/3 de la luz.

-El valor exacto de contraste de 1 paso se obtiene poniendo el flash al paso intermedio entre luz y sombra. (En el ejemplo flash a 4 y diafragma en cámara a 5'6). En este caso los errores de exposición son de 1/3 para la sombra y 2/3 para la luz.

 

¿Como controlamos un flash automático?

Si nuestro flash no puede dosificar su potencia de iluminación de forma manual, o no puede hacerlo dentro de los límites que queremos no siempre será posible alejarlo o acercarlo a la escena, esto es obvio. Si nos encontramos en esta situación podemos echar mano del automatismo del flash que a buen seguro, excepción hecha de algún modelo de museo o "built in", tendrá.

En este caso lo mejor será estar familiarizado con nuestro equipo, convivencia que le dicen. Saber como va a reaccionar el flash ante las distintas situaciones. Recordar siempre que los sistemas de medición NO leen la iluminación del flash sino toda la de la escena, la que hay mas la que aporta nuestro equipo. Si nuestro flash domina a la escena, esto es capaz de dar 3 o mas pasos de luz de lo que ya hay, el error de medición puede ser despreciable, pero un flash a poca potencia o en un ambiente luminoso (respecto a lo que nosotros podemos añadir) puede engañarnos fácilmente. Un caso típico es un sujeto sobre fondo blanco, o lejano en un ambiente iluminado (al menos) medianamente. Con una foto que hayamos realizado en estos ambientes bastará para conocer la respuesta de nuestro flash. Una forma de poder manejar la tabla de cálculo es decirla al flash que la sensibilidad de la película es un paso menor que la que realmente tenemos. Hay que recordar que por regla general el ajuste de sensibilidad de la película en el flash es solo a título orientativo para nosotros. Que realmente no se hace un ajuste interno y que por tanto si nuestro flash tiene las típicas marquitas de colores en el selector, la luz que va a proporcionar el flash será siempre la misma para las mismas condiciones de la escena independientemente de la película que le digamos que tenemos. Lo mas a lo que podemos aspirar es usar el selector de potencia del automatismo como si fuera el selector manual y: si el fondo es mas bien claro, bajar un paso la sensibilidad de la película en el selector iso del flash y si el fondo es mas bien oscuro o normal (¡!) dejar la sensibilidad que realmente corresponda. (Por favor, no intentar subir la sensibilidad pensando que si fondo claro bajo... entonces fondo oscuro subo. Si el fondo es oscuro la luz que mide el sensor será solo la del flash).

 

Para calcular el número de pasos que tenemos que tener en cuenta

al usar nuestro flash podemos guiarnos por la siguiente fórmula:

n=3,32 * log( (2^ci-2^cd) / (2^cd-1))

Donde ci es el contraste inicial. Es decir, el número de pasos de diferencia entre las dos zonas interesantes. cd es el contraste deseado, es decir la diferencia en pasos que queremos que haya y n es cuantos pasos mas que el valor de exposición de la sombra, tenemos que sumar al mismo valor de la sombra para poner en la tabla de cálculo del flash. Si esta n es 0, hay que poner la misma cantidad de luz que ya hay en la sombra. Es decir, si la sombra es f:4 para nuestra velocidad de sincronización, debemos situar el flash de manera que la tabla de cálculo indique un diafragma de 4. Si n es 1 ser un paso por encima de 4 (5,6), de cualquier manera, siempre habrá medios de redondear al medio paso mas cercano.

 

Gráfica adjunta: La gráfica I indica la iluminación que hay que añadir a la ya existente para equilibrar el contraste entre dos elementos de la composición en una relación 1:3 (1 paso y 2/3 aprox.) cuando la nueva fuente luminosa afecta a ambos motivos.

El eje horizontal indica el contraste existente entre la iluminación de los dos motivos previo a la introducción de nuestra luz suplementaria. Viene indicado en pasos. En el eje vertical se lee el número de pasos que debe estar la iluminación añadida sobre el valor de la exposición para el motivo mas en sombra. Las dos curvas de la gráfica I indican el margen dentro del cual podemos escoger una solución aceptable en los resultados y que está‚á mas acorde con nuestro equipo. Este error de exposición se ha tomado en 1/3 de paso. Así la curva inferior proporcionaría un contraste de 1'5 pasos mientras que la superior lo sería de 2 pasos.

La gráfica II indica el diafragma a ajustar en la cámara

para el caso anterior. En el eje horizontal volvemos a leer el valor del contraste original. En el vertical el número de pasos que deben separar el diafragma ajustado en cámara del valor de exposición que se debería dar en un principio (es decir cuando aún no se había compensado) sobre la sombra. Las dos curvas inferiores indican los márgenes dentro de los cuales podemos movernos para respetar las sombras (mantenerlas aproximadamente en zona V y dejar algo altas la luces) dentro de un error de 1/3 de paso. La curva superior indica los valores para respetar las luces y bajar algo las sombras.

 

Forma de proceder: Supongamos que leemos en la sombra 1/60, f5'6 y en la luz 1/60 a f16. El contraste original es por tanto de 3 pasos. Levantando una vertical desde el valor 3 de la gráfica I corta a las dos curvas en los punto correspondiente a 0'4 y 1'9.

Es decir desde 1/3 de paso a 2 pasos. Escogemos añadir 1 paso.

Como el diafragma que habíamos medido en la zona de mas sombra para la velocidad de sincronización elegida era de 5'6 ponemos el flash (alejándolo o mediante el dosificador de potencia) de manera que en la tabla de cálculo indique un diafragma 8 (5'6 + 1 pasos). Para ajustar la cámara leemos en la gráfica II el valor adecuado. Para ello: si queremos respetar las sombras y dejar algo altas las luces, levantamos por el punto de 3 pasos de contraste inicial del eje horizontal una vertical que corta a las dos curvas inferiores entre 1'2 y 2'2. Nos quedamos con el valor 2. Como la lectura para la sombra era de 5'6 al sumarle dos pasos nos queda 8. Que es el valor al que ponemos el diafragma. Por el contrario, si preferimos bajar las luces a zona V (aprox.) leemos en la curva alta una valor de 3'3, esto es aproximadamente 3 pasos y 1/3 que sumados al 5'6 de la sombra da un 16 mas algo que sea menos que medio paso.